14 sept. 2012

Flan de la felicidad!


Para el fin de semana, ¡mi padre me ha hecho este flan riquisimo!  ¡Ay qué bueno está!



Llevo unos días un poco chof... Nerviosa, durmiendo mal, pesimista (cosa rara en mi). En fin, no todo es de color de rosa...
Y en gran medida es culpa del trabajo. Soy maestra, y este es el tercer curso que debería trabajar. Pero este año, con tanto recorte, ni siquiera sé si voy a trabajar...
 Quiero ser optimista y pensar que si, pero la realidad es que están recortando muchísimo. No van a dar bajas hasta que el profe titular lleve 10 días de baja, nos han recortado el sueldo y las horas de trabajo... ¡Una odisea! 
Y claro, mi padre me quería animar un poquito!
El otro día le dejé caer que me podía hacer un flan, que hacía mucho que no comía flan casero... Ayer, cuando entraba por la puerta a la hora de cenar, vino a mi el olorcillo a caramelo y el sonido de la flanera al baño maría. Me faltó poco para comérmelo a besos!



Ese flan tiene mucha historia en mi casa. Era el postre estrella de mi madre, junto al tiramisú, y luego empezó a hacerlo mi padre, y resulta que le quedaba mejor que a ella! 
A mi me recuerda a las quedadas con familia y amigos en las que siempre llevábamos el flan... A todos nos encanta! Ahora suelo ser yo la que lleva el postre, pero este flan es especial y os tenía que dejar la receta!

Yo lo he hecho 3 ó 4 veces y tengo la sensación de que no me queda igual... Mi padre dice que sí, que está buenísimo, pero a mí me gusta más el suyo. ¡Manías de niña pequeña!

Flan de papá
Ingredientes:
Un bote de leche condensada pequeño (370g)
4 huevos
4 medidas (del bote) de leche
4 medidas de azúcar
Azúcar para hacer el caramelo

Elaboración:
Batimos los cuatro huevos, hasta que queden bien espumositos. Agregamos el azúcar y seguimos batiendo. Añadimos la leche condensada y seguimos batiendo. Por último, añadimos la leche y batimos todo muy bien. Mi padre bate manualmente, con una varilla de silicona. 
Hacemos el caramelo directamente en la flanera que vayamos a utilizar. Hay gente que le pone un pelín de agua. En este caso, lo hacemos directamente, sin agua ni nada. 
Las veces que lo he hecho yo, como tengo cierto temor a que el caramelo se quede amargo, le he puesto caramelo de bote, del que ponen para el café, no el sirope. 
Lo hacemos al baño María en una olla a fuego medio. Tarda aproximadamente una hora. El truco para saber si está hecho es meter un cuchillo. Si lo sacamos limpio, significa que el flan está hecho.
Lo dejamos enfriar en la olla. Y, siguiendo las manías de mi padre, lo tapamos con una servilleta y lo dejamos reposar toda la noche, para que al día siguiente esté perfecto.


Después de una noche de resposo, estará buenísimo. Si lo dejáis reposar menos tiempo, también. Va a estar bueno igual...


Os deseo un feliz fin de semana! Yo este finde tengo ganas de pasármelo bien, cómo todos, claro! Pero tengo la impresión de que será divertido! Y el flan contribuye a mi felicidad!



2 comentarios:

  1. Tiene una pinta estupenda! Seguro que te levantó el animo. Y no te desanimes, te entiendo porque yo trabajo en el otro sector donde se ha recortado un montón, en sanidad y la cosa pinta muy mal pero hay que tirar p'alante!. Besitos

    ResponderEliminar
  2. Si levanta el ánimo, si! La sanidad está sufriendo mucho tb, y los que trabajáis en ella más aún... Pero, como tu dices, p'alante!!!

    ResponderEliminar

Gracias por hacer crecer mi blog con tu comentario. ¡Los leo todos y también contesto a ellos! ¡Mil gracias por visitarme y escribir aquí!